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Deliciosas berenjenas al horno, sin soja, sin gluten y prácticamente sin aceite…

La receta que te comparto hoy es libre de soja, libre de gluten y prácticamente libre de aceite (sólo utilicé una cucharada de AOEV para las tres berenjenas) Las comidas de horno siempre me han parecido reconfortantes, así que aprovechando que estamos en otoño quise hacer unas berenjenas rellenas horneadas e incorporé a esta receta el boniato o camote, que es característico de esta estación.

Para el relleno también utilicé patata, proteína de guisante texturizada y la misma carne de las berenjenas. Todo cocinado a fuego lento en salsa de tomate, de esta manera el relleno queda más sabroso y es una buena manera de no usar prácticamente aceite. Antes de meterlas al horno rallé encima un poco de parmesano vegano y la verdad es que le dio un toque saladito que estuvo muy bien, aunque era totalmente prescindible porque el relleno ¡¡estaba buenísimo!!

Es verdad que está receta toma bastante tiempo pero ¡te prometo que merece totalmente la espera! y además es súper sencilla, solamente que hay que darle tiempo a la cocción.

Si en tu país no encuentras quesos veganos comerciales, puedes poner pan rallado encima para gratinar, otra opción es hacer una picada de semillas (nueces, almendras, semilla de girasol) más un poco de levadura nutricional o gomasio, y esta picada usarla en lugar el queso para gratinar o directamente sobre cualquier plato de pasta ¡queda delicioso!

Bueno, pero con respecto a estas berenjenas, no te puedo empezar a explicar el aroma que envolvía mi casa mientras cocinaba… Realmente quería meterme entera en la sartén donde tenía el relleno. Lo estuve cocinando durante casi tres horas y creo que ese fue el detalle que hizo que quedara tan sabroso. ¿Te animas a hacerlas en estos días?

Ingredientes

  • 3 berenjenas moradas pequeñas
  • 240g patata (1 mediana)
  • 190g boniato (1 pequeño)
  • 60g de proteína de guisante texturizada
  • 3 dientes de ajo
  • 350g salsa de tomate natural o tomate rallado
  • romero fresco

Procedimiento

  1. Primero tienes que precalentar el horno a 200°C, y mientras se va calentando corta sagitalmente las berenjenas. Luego hay que hacer unos cortes en cuadrícula para que se cocinen más rápidamente. Antes de meterlas al horno agrega un poco de sal marina sin refinar y rocíalas con agua para que no queden muy secas. También se puede agregar aceite de oliva extra virgen, pero yo quería limitar el uso de grasa al máximo.
  1. Mientras tienes las berenjenas en el horno (deberán estar al menos una media hora, pero dependerá de la potencia de tu horno), pon a hidratar la proteína de guisantes en agua. Pica finamente los ajos y sofríelos en una cucharada de aceite.
  2. Cuando los ajos empiecen soltar su aroma y antes de que se doren agrega el tomate rallado o tu salsa de tomate natural para que se vaya cociendo a fuego medio con el ajo. Una vez la salsa cambie de color a una tonalidad más naranja, escurre la proteína de guisante y mézclala en la salsa sin detener la cocción. De esta manera la proteína empezará a absorber los sabores de la salsa.
  3. Baja la cocción a fuego mínimo y corta las patatas y el boniato muy finamente, otra opción que tienes es la sugerencia de una de las lectoras del blog, ralla los vegetales para de esta manera acelerar su cocción.
  4. Ahora aumenta el fuego a fuego medio y deja cocinar durante al menos una hora removiendo ocasionalmente. Si ves que la salsa comienza a secarse mucho entonces agrega un poco de agua y sigue cocinando. Por mientras ¡vamos a ver las berenjenas!
  5. Una vez que ya tengas las berenjenas cocidas, retira la pulpa con la ayuda de una cuchara ¡y ten mucho cuidado de no quemarte! Esta pulpa la vas a añadir a la salsa para que todos los sabores se mezclen bien.
  6. Cuando veas que la pupa está completamente blanda (aproximadamente 20 minutos) agrega unas hojitas de romero y deja que cocine durante unos diez minutos más. Luego rellena las berenjenas que habías vaciado previamente y agrega encima un poco de queso vegano, pan rallado o picada de frutos secos ¡y al horno!
  7. Ahora solo falta esperar unos diez minutos para gratinar el queso y habrás terminado. Si no quisieras agregar nada para gratinar, este último paso ni siquiera es necesario y puedes servir directamente las berenjenas acompañadas de una ensalada o lo que quieras.

¡Qué las disfrutes! Envíame comentarios, preguntas o cuéntame cómo te quedaron si te animaste a hacerlas. ¡Me encantará leerte!