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Photo by Jared Rice on Unsplash

Hoy te hablo un tema que es clave en el amor propio, y uno de los que me ha costado más tomar consciencia; el autocuidado. Probablemente habrás escuchado hablar mucho del wellness, los rituales de bienestar y las prácticas de autocuidado, así que no voy a saturarte con los ejemplos de toda la vida. Lo que quiero es trasmitirte la gran importancia del autocuidado, y darte una nueva perspectiva del significado de esta palabra que ahora está tan de moda.

¿Bienestar o autocuidado?

El autocuidado está íntimamente ligado a vivir una vida en presencia. Siempre digo que el amor propio es un camino, y que requiere de determinación y valentía transitarlo. Para algunas personas se hace más fácil porque desde pequeñas han sido nutridas con palabras de validación, con muestras de afecto y les han bendecido con la poderosa semilla del “you are enough” o “tú eres suficiente”. Para otras, el camino es más cuesta arriba porque no cuentan con una valoración inicial en la infancia suficientemente fuerte, o han sido víctima de abusos, violencia y otras situaciones traumáticas que las han llevado a cuestionar su valor.

Sea cual sea tu caso, la forma en la que decides conscientemente cuidar de ti, es un buen indicador de qué tanto estás poniendo en práctica tu amor propio. Y no se trata de ir cada semana al spa, o premiarte con un dulce de vez en cuando, tampoco se trata de hacer deporte o practicar yoga. Aunque todas estas pueden ser formas en las cuales te guste cuidar de ti, y están muy bien, el autocuidado va más allá.

Debo admitir que por mucho tiempo pensé que el autocuidado se trataba de tener una rutina al despertar, incorporar el ejercicio en mi vida, dejar de comer azúcar y ponerme cremas caras en la cara y el cuerpo. Pero el autocuidado no se trata de llenar la agenda con actividades placenteras o ponernos a dieta. Se trata de parar, escuchar, identificar nuestras necesidades físicas, emocionales, afectivas, espirituales, y adoptar hábitos para poder nutrirlas. Sólo tú puedes darte aquello que necesitas, no puedes esperar a que otr@s lo hagan por ti.

¿Cómo sé lo que necesito?

La escucha es fundamental, para ello recomiendo la meditación. Si no estás acostumbrad@ a meditar, empieza con unos 5 minutos diarios y ve incrementando el tiempo hasta alcanzar al menos 22 minutos seguidos. Cuando paras y pones tu atención en la respiración tu percepción se agudiza y es más fácil que identifiques cómo te sientes y qué necesitas.

Intenta mantenerte presente durante el día, prestando atención a emociones que puedan surgir, sensaciones de bienestar o malestar, dolor físico, pensamientos recurrentes saboteadores. Tu cuerpo y emociones te van a ir indicando dónde debes poner más atención.

El autocuidado es importante porque hace que te mantengas sana física y emocionalmente. Sólo cuando empezamos a vivir con plena consciencia y responsabilidad podemos gozar de una vida plena. Y sí, dije responsabilidad, esta es la parte que no siempre se habla del autocuidado. Yo soy responsable de mi salud, de las relaciones que escojo mantener, de mi éxito profesional… yo soy la única responsable de mi vida y cómo esta se desarrolle.

Ejemplos de autocuidado para valientes

  1. El autocuidado es no procrastinar, porque te quieres lo suficiente como para poner tu energía y tiempo en aquello que sabes que si haces te traerá un mayor beneficio en el futuro. Cuando decides hacer aquellas tareas tediosas que preferirías no hacer, al terminar sientes la satisfacción de haber logrado un objetivo. Te has quitado eso de encima, que de otra manera irías arrastrando porque sabes que en algún momento te tocaría hacerlo.
  2. El autocuidado es irte de la fiesta antes de que termine, aunque te hubieras quedado bailando hasta la madrugada, porque cuidas tus horas de sueño y sabes que al día siguiente tienes la agenda a tope desde la mañana.  O simplemente porque sabes lo importante que es descansar para poder sentirte con toda la energía.
  3. El autocuidado es saber decir no cuando alguien te pide un favor, sin sentirte culpable luego. Reconocer que no siempre tienes que estar disponible para l@s demás. Medir tus fuerzas, valorar tu tiempo, ser honest@ contigo y decidir si realmente quieres o puedes ceder a la demanda de alguien más. Saber que no dejas de ser mejor o peor amig@ por haber dicho no.

El autocuidado no es un lujo, es una necesidad

Hay muchas formas en las cuales podemos practicar el amor propio, y van a depender de nuestras necesidades específicas, afinidades, valores y creencias. Te invito a que reflexiones e identifiques en qué áreas de tu vida necesitas poner más atención y cuidados, te darás cuenta de que irán variando según vayas adoptando nuevas prácticas de autocuidado.

Sacar el tiempo para ti y atender tus necesidades no debería ser un lujo, es una necesidad básica para mantenernos san@s a todo nivel. Espero haberte hecho reflexionar sobre la importancia del autocuidado, o al menos haberte mostrado otra de sus facetas.

¿De qué forma pones en práctica el autocuidado en tu día a día? Me encantaría leer tus comentarios al respecto. Y si tienes alguna duda, o te gustaría trabajar en sesiones individuales de consulta, este y otros temas relacionados con el amor propio, no dudes en escribirme.

¡Un abrazo enorme y feliz semana!